Embarazo

Nuestra experiencia en el Hospital de Torrejón de Ardoz.

Como ya os he contado, hacia la mitad del embarazo, tomé la decisión de cambiar de hospital. En Madrid, tenemos opción a elegir centro y especialista sin dar explicaciones, simplemente si no te gusta donde estás, realizas la gestión y te atienden donde quieras.

Tras la experiencia en el Clínico, investigué y pregunté sobre los hospitales madrileños y sus protocolos durante el embarazo y el parto.

Mi parto ideal era natural, con la mínima intervención, sin epidural, permitiendo el libre movimiento… Así que teniendo estas “exigencias” me quedaron dos finalistas: El Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles y el Hospital de Torrejón de Ardoz.

Según la publicidad que estos hospitales hacen de sí mismos, ambos eran de baja intervención en el parto, permitían que la mujer estuviera acompañada en todo momento (incluso en las cesáreas, salvo las urgentes), ofrecían métodos variados para soportar el dolor, trataban de no separar a la madre y al bebé salvo en casos completamente necesarios, etc.

Así que siendo sincera, me decanté por el que tenía las fotos más bonitas, ya que los dos estaban a la misma distancia de mi casa.

La primera visita la tuve “entre citas”, debió ser en la semana 24 o así. Esa cita, sirvió para abrir mi expediente y, también, me hicieron una ecografía.

Tengo que decir que en este caso, había una pantalla frente a la camilla para que yo pudiera ver toda la ecografía y que después de revisar y medir al bebé, la ginecóloga nos enseñó un poquito a la niña.

Cierto es que no fuimos capaces de ver nada, ya sabéis, que cuanto más grande es el bebé, peor se ve, y esto no era una ecografía en 3D.

Total, que nos fuimos muy contentos y con la cita para la prueba de la glucosa.

El test O ‘Sullivan o prueba de la glucosa, no se realiza en el Hospital de Torrejón, sino en un centro que pertenece al hospital. Me sorprendió que no me sacaron sangre antes y después de tomarme la glucosa, sólo después. Pese a ir con miedo porque sabía que a mucha gente esta prueba no le sentaba bien, no tuve ningún problema.

La siguiente visita al hospital fue con la matrona. La prueba de la glucosa salió bien y la matrona me pareció muy agradable, resolviendo dudas. Me tomó la tensión y escuchamos el latido del bebé. En esa analítica analítica salió bajo el hierro y me recetó suplemento.

La próxima vez, me tocaba ecografía y exudado vagino-rectal. Me atendió otra ginecóloga, un poquito borde pero correcta. No me hizo sentir incómoda y también nos enseñó un poquito a la niña. Mis niveles de hierro ya se habían normalizado, pero decidieron mantener el suplemento.

La última visita la tuve con la matrona, creo que también era otra distinta. Igual, muy agradable. (Peso, tensión y oír el corazón del bebé). Me despidieron hasta el día del parto o hasta que tuviera que ir a monitores (allí es a las 41 semanas). Lo que llegase antes. Me puse de parto en la 40+3, así que no tuve más visitas.

En la entrada anterior podéis leer cómo fue el parto. Tuve muy buena experiencia.

El ingreso tras el parto tuvo cosas muy buenas y otras que podrían mejorar. La habitación es bastante grande e individual y hay una especie de sofá (no sillón reclinable) donde el acompañante puede dormir tumbado completamente. Cada habitación tiene un baño muy grande con ducha.

Las primeras auxiliares que nos recibieron al llegar a la habitación nos parecieron un poco desagradables. Además de que empezaron a contradecir todo o que nos acababan de decir en paritorio sobre la lactancia (a estas dos no les hicimos ni caso). El resto del personal fue maravilloso, los pediatras, la ginecóloga y la matrona que pasaba de vez en cuando a ayudarnos con la lactancia.

Ahora viene la parte en la que suspende el hospital: la comida. Yo como de todo, no tengo problema en comer verduras, fruta, legumbres, pescado… cualquier cosa. Pues tuve que pedir a mi marido que me trajese algo de fuera porque estaba malísimo. A parte de que de un día para otro pasaban una hoja para que eligieras, de entre unas cuantas opciones, lo que ibas a comer al día siguiente y luego te traían lo que les daba la gana.

En general quedé muy contenta con el hospital y quise hacérselo saber redactando un agradecimiento oficial (lo podéis pedir en el hospital), al que tiempo después me contestaron.

Si os estáis planteando dar a luz allí, os recomiendo que llevéis manta y cojín para que duerma el acompañante y que cuando vuestros familiares vayan a veros os lleven algo apetitoso de comer.

Espero que mi experiencia os sirva en vuestra decisión!

Sin comentarios

  • Mi Mama es Novata

    Es muy importante elegir el sitio donde encuentres la confianza y la seguridad necesaria para un momento tan importante. Nosotros tuvimos buenas experiencias en ambos casos. Lo que hubiera cambiado es las habitaciones compartidas, en esos momentos se necesita intimidad y tranquilidad, compartir la habitación con alguien que no conoces de nada (y su familia) es un rollo. Un abrazo!

  • chamaidafajardo

    Hola gracias por contarnos tu experiencia. La verdad que en ese momento tan especial deberían estar un poco más atentos, que las habitaciones fueran individuales sería un lujo. La falta de intimidad y las visitas de mis compis de habitación me hicieron mi estancia insoportable a veces. Un saludo

  • Mireia

    Es súper importante encontrar el sitio donde te sientas Agusto. En nuestro caso el hospital
    No estaba mal, pero si que echamos de menos tener la habitación individual, porque llevaba tres Días sin dormir, y con la Habitación compartida fue imposible. En el mismo hospital, si vas por mutua, tienes la habitación para ti solo, y la verdad que tendría que ser un derecho en estos casos. Un besazo!

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