Parto

#Despuesdeparirquieroexistir: Mi posparto

Esta semana he querido unirme a Marta Rivas Rius y su iniciativa #despuesdeparirquieroexistir y contaros como fue (o es) mi posparto.

Como ya os conté aquí, tuve un parto bastante bueno que terminó sin episiotomía ni puntos visibles (que sí internos). El posparto empezó torcido, con una estupenda hemorragia que nos trajo de cabeza un par de horitas, pero que finalmente cesó.

El posparto inmediato

Poco después, en el cambio de turno del paritorio, una matrona o enfermera vino muy amablemente a sondarme para que hiciera pis. Por suerte estuve lista y no me dejé, la buena mujer pensaba que me habían puesto epidural y que no podía levantarme, pero ante tal amenaza, vaya si me levanté y mira que me advirtió que hacer pis podía escocer y mira que me daba miedo, pero más miedo me daba la sonda, así que… fui solita al baño, como una campeona.

Esta primera experiencia, pues sí, escoció un poco (luego me busqué un truquito que os contaré después). Notaba la zona entumecida, no sé si por todo lo que había pasado o por la anestesia de los puntos, aunque ya hacía casi 6 horas que me habían cosido.

Ya en la habitación, decidí ducharme. Fue la primera vez que vi mi cuerpo después del parto. Bonito, bonito, tampoco estaba, para qué os voy a engañar. Estaba inflamada por todos lados. La barriguita estaba como si estuviera embarazada de unos 5 meses y la zona perineal, daba miedo. Para eso me trajeron bolsas con hielo, pero me costaba mucho ponermelas porque lejos de aliviar, me molestaba más.

Aún así, yo me encontraba fenomenal. Algo molesta al sentarme y por supuesto, los loquios, pero nada insoportable. Para que os hagáis una idea, cuando llegó mi suegra me pilló subida a la cama de rodillas, cambiando a Ada el pañal. Yo estaba tan normal, pero a ella le llamó bastante la atención verme recién parida y trepando por la cama.

La primera noche empezó lo complicado. Fui muy estricta con lo de que o fuera nadie al hospital hasta que la niña hubiera nacido, pero una vez que nació, era imposible que la familia más cercana no viniese a visitarnos. Durante el día, no me molestó tener visitas, como ya he dicho, me encontraba bien y realmente tenía ganas de que conocieran a nuestro bebé.  

Ada se portó genial durante el día, mamaba y se dormía (nacer también cansa muchísimo), cuando las visitas al fin nos dejaron solos, nuestro bebé ya había descansado y entonces se despertó y se dio cuenta de que donde estaba hacía “frío”, tenía hambre… Y lloró, lloró tanto que no sabíamos qué hacer.

Y aquí fue la primera vez que me derrumbé. Cada vez que Ada cogía el pecho me hacía muchísimo daño (a estas alturas ya me había hecho una grieta), por otro lado estaba agotada, todo apuntaba a que iba a ser mi segunda noche sin dormir. Yo sabía que dar chupete nada más nacer podía interferir en la lactancia, así que ni siquiera me llevé ninguno.

Como la gordi no paraba de llorar, vinieron un par de enfermeras a ver qué pasaba (a estas dos no las recuerdo muy empáticas). Me preguntaron que si tenía chupete y les dije que no y ellas me dijeron que si quería, ellas tenían chupetes en el puesto de enfermeras. Total, que al poco, mandé al papi a por el chupete. Pero cuando lo trajo… ay cuando lo trajo. Lo abrimos, se lo intentamos poner (que no lo cogió) y yo, que empiezo a pensar: “Vaya madre, tu bebé llorando porque quiere mamar y tu dándole un trozo de plástico para que se calle”, “Tú, que decías que ibas a hacer lactancia materna exclusiva, no has aguantado ni 24 horas” (Y este tipo de pensamientos). ¿Qué creéis que pasó? Ahora teníamos un bebé llorando, una madre llorando y un padre con cara de circunstancia que no sabía qué hacer.

Por suerte esa primera noche pasó (y no le puse el chupete) y amaneció, y mi hija se durmió. Este segundo día, avisamos de la mala noche que habíamos pasado y no tuvimos visitas hasta la tarde. Cuando una descansa, parece otra.

De todo el ingreso, sólo vino a verme una ginecóloga al día siguiente de dar a luz para darme el alta. Todos los cuidados van dirigidos al recién nacido.

Volver a casa tras el parto

Una vez en casa, la inflamación fue bajando poco a poco, como ya os he dicho, tenía un truquito para que hacer pis molestase menos, que consistía en echarme agua muy fría con ayuda de una botella. Hacer aguas mayores, es un tema que a toda recién parida le da pavor. Pues bien, será porque no tenía heridas por fuera, pero no tuve ninguna molestia en ese tema. Una semana o diez días después del parto debía ir al centro de salud para que la matrona me revisase.

Los problemas con la lactancia fueron en aumento, Ada cogía el pecho sin problema, pero el dolor era insoportable. (Tenéis todo contado aquí). Así que tuve que pedir ayuda a una asesora de lactancia.

Las primeras dos semanas fueron de absoluta locura y desorden en el sueño. Nosotros queríamos dormir por la noche y Ada prefería hacerlo durante el día. Después, decidimos aprovechar la baja y enfocar las noches de otra manera, así que quemamos Netflix.

Cuando la matrona me revisó, me dijo que aún no se me habían caído todos los puntos, pero aún así me dio el alta. Y estas son todas las revisiones que te hacen en la Seguridad Social cuando has dado a luz.

Poco a poco, las cosas fueron reconduciéndose. La lactancia dejó de ser terrorífica, la inflamación desapareció y los horarios se fueron normalizando. Tuvimos algún episodio más del trío “Me agobio-le doy chupete-Me pongo a llorar”, pero Ada tenía las cosas más claras y nunca quiso conformarse con el sustituto.

Aparentemente, el posparto termina aquí, pero si habéis dado a luz, sabéis que no es verdad. En muchas ocasiones, tras el parto quedan una serie de secuelas de las que casi nadie habla. Aquí vienen las mías.

El posparto a largo plazo

Muchos meses después del parto, me di cuenta de que los músculos de mi abdomen estaba raros. Era como si tuviera un hueco entre medias. San google me dijo que eso se llamaba diástasis abdominal y que era muy frecuente tras un embarazo. Parece ser, que esto junto a un suelo pélvico debilitado, puede dejarte como regalo pérdidas de orina, que en mi caso eran de esfuerzo (al toser, al saltar, al estornudar…). Entonces, sin saber muy bien cómo actuar, pedí cita a mi médico de familia.

Ella, tras palpar mi barriga, decidió pedir una ecografía para determinar la gravedad de la diástasis y ver si me mandaba al rehabilitador, al cirujano o no hacíamos nada. Finalmente, tras mucha espera, decidió mandarme al rehabilitador, que a día de hoy aún no me ha visto.

Por último, el sexo tras el parto. Para mi no fue nada fácil retomarlo. Tenía molestias, mucha sequedad (creo que debido a la lactancia)… Realmente hasta que Ada no empezó a comer más comida y menos leche, no empecé a ver un poco de luz. Así que, dejando al margen el tema de la diástasis, creo que mi posparto ha durado un año.

No me había planteado demasiado cómo nos trata a las mujeres el Sistema Sanitario tras dar a luz. Pero a día de hoy, creo que no estaría de más hacer un par de revisiones más exhaustivas en las que se cercioraran de que todo va bien porque tener pérdidas de orina con 28 años no es normal y tener los músculos del abdomen separados tampoco es normal. Nos dan el alta sin mirar si estamos bien y, dependiendo de con quién des, si vas porque sospechas que algo no está como debe, no recibes el trato que necesitas.

Como dice Marta #despuesdeparirquieroexistir

8 Comentarios

  • Bymum

    Uffff esos pensares tipo»yo no voy a hacer esto»creo que los tenemos todas,pero, a la hora de la verdad se los desmonta todo.
    Yo excepto una matrona en paritorio que fue muy borde e de decir que e tenido mucha suerte con las que me tocaron

  • Mi Mama es Novata

    Hay que visibilizar el postparto, sin duda creo que es el gran desconocido. Yo había leído mucho sobre el embarazo y el parto pero no sabía demasiado lo que venía después. Y es una etapa muy delicada, de muchos cambios físicos y psicológicos. Estoy de acuerdo contigo, se debería tener más atención sobre este tema. Genial post! Me ha encantado leer tu experiencia

  • Saretapiruleta

    Imagino como te pudiste sentir en el momento de ver a tu peque de esa manera pero es normal te haces unas expectativas o ideas que no siempre pueden llevarse a cabo.. lo que si te puedo decir que hagas lo que hagas para tu peque, será lo correcto y tienes razón yo tras dar a luz me he sentido bastante sola… como si no existiese…

  • Encarni

    Mi post parto no fue malo aún siendo cesárea , pero si es verdad que también pienso que después del parto debería haber más consultas para ver cómo van las mamás . Es algo que me sorprendió , la verdad.

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