Crianza

Cuando no para de llorar en el coche

Viajar con niños no siempre es tan fácil como nos muestran en los anuncios de las agencias de viajes. Entre el equipaje en el que parece que llevases tu vida entera y que los niños se cansan mucho más rápido que los adultos de todo, el viaje parece que no va a terminar nunca. Si además contáis con la dificultad añadida de que vuestro hijo no pare de llorar prácticamente en todo el trayecto, posiblemente os haga pensar en si merece la pena o no sufrir tanto.

Por eso quería contaros cómo vivimos nosotros los trayectos en coche con Ada y todos los recursos que utilizamos para sobrellevar la situación.

Hasta el septiembre pasado ir en coche con ella no suponía ningún problema, ya que iba tranquilita y se solía dormir, pero fue a raíz de las vacaciones del año pasado (su primer viaje «largo») que la bebé pacífica y apacible dio paso al Increíble Hulk.

Desde entonces, casi cada viaje en coche, sea corto o largo, se convirtió en una tortura.

Os voy a adelantar el final: no hemos encontrado una solución.

Aún así, no desistimos y tenemos unos cuantos recursos, que si bien no son el arma definitiva, al menos, durante algún ratito, consiguen distraerla.

Cantar en el coche:

Este es el más utilizado, pero cada vez funciona menos tiempo. Si podemos, elegimos canciones con algún pequeño baile que pueda hacerse sentados en el coche, claro.

Biblioteca de viaje:

Esta es una incorporación reciente. A Ada le gustan mucho los cuentos, así que hemos decidido dejar dos o tres en el coche. La idea es que no los tenga tan vistos como los de casa y le llamen la atención. Si pueden ser interactivos (con solapas, música, botones…) mucho mejor.

Juguetes en el equipaje:

Nunca está de más preparar una mochila con juguetes, algunos de los que más le gustan y alguno nuevo, que no conozca, por lo mismo que el cuento, aprovechar la novedad.

Llevar algunos snacks:

Algún panecillo, algo de fruta… Algo que le guste y sea fácil de comer. Pone el coche perdido, pero la desesperación hace que merezca la pena.

Música infantil:

Parecido a cantar pero sin dolor de garganta. Le intentamos poner canciones que conoce, que normalmente son infantiles.

Vídeos en el móvil:

No está recomendado exponer a los bebés de menos de dos años a pantallas, pero hay situaciones en las que intentamos cualquier cosa. Siendo el menos recomendable, es el que mejor funciona. Sin embargo, siempre lo dejamos como último recurso.

En el viaje de vuelta desde la playa, tuvimos mucha suerte y pasó casi tres horas dormida. He de decir que el recurso que más nos sirvió fue, sin duda, el de la biblioteca. Pasó gran parte del camino entretenida con las solapas de uno de ellos.

Y vosotros, ¿Cómo lleváis lo de viajar con niños?

Sin comentarios

  • Mi Mama es Novata

    Uff, me suena este tema. Mi hijo pequeño hasta hace bien poco, odiaba el coche! Viajar con él era una tortura de llanto desconsolado. Tanto si el viaje duraba 10 min o 2 horas!! Dejamos de viajar y todo por no pasar por ello. Ahora, parece que ha mejorado, pero aún así me apunto todos tus tips, aunque algunos los he probado y no sirvieron 😅. Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *